Nunca jamás en mi vida he tenido miedo a los aviones. Nunca he tenido miedo a volar. Incluso me planteo el hecho de hacer caida libre en algun momento de mi vida.
De pequeña, tenía un sueño recurrente. Sé que es habitual soñar con volar, pero realmente yo notaba despegar los pies del suelo.
El sueño, se repetía noche tras noche, corría por las gradas del polideportivo del colegio (supongo que para tomar impulso) y luego saltaba y volaba. Realmente no volaba, nunca subí alto hasta las nubes, lo que realmente hacia era planear. Lograba despegar los pies unos centímetros del suelo, algunas noches logre elevarme unos metros, pero nunca pude vencer del todo a la gravedad (ni tan siquiera en sueños).
Aun asi, aunque no pudiera ver la tierra y a sus habitantes como pequeñas hormigas, me levantaba de la cama con una sonrisa, creyendo sinceramente haber vencido a la tierra y a su sucio polvo. Algunas mañanas, en la inconsciencia del despertar estaba segura de que habia sido real y de que podia volar (… o planear)
Un dia, no hace mucho, al montarme en un avión sentí panico. Si, panico real, con sudores frios. Quería llorar y gritar. Lo que mas me aterraba era el propio miedo, no lograba entenderlo y me horrorizaba la sensación de parálisis que me daba el avion, la claustrofobia. Queria llorar, no tanto por el panico sino porque en ese momento sentí como la pequeña que volaba en sueños se iba y deseparecia en las nubes mientras que yo me quedaba anclada en la tierra sucia y polvorienta de los mortales.
"¿Que hay dentro de una nube? Quizas hay ciudades enormes, con sus rascacielos y semaforos. Puede ser que sean ciudades itinerantes que no puedes encotrar aunque las busques. Quizas sean ellas las que te encuentran cuando quieren.
Yo creo que es por eso que, cuando un avion intenta atravesarlas, es violentamente rechazado. Son sus habitantes y sus medidas de segurisad las que provocan las turbulencias porque no quieren ser encontradas. Pero en el fondo, es una agitacion controlada, con cuidado para que nadie sufra daño, porque nunca se sabe, si algun dia, esas ciudades querran que tú les encuentres.
Si te fijas, a contraluz, cuando un rayo de sol se filtra, puedes verlas, los reflejos de los altos edificios de cristal y agua … sobre todo cuando es Navidad" © Besos, 2005
Quizas todavia no se ha ido, o por lo menos no del todo. El miedo no cesó hasta que bajé del avión, pero escribí esto en medio de las turbulencias, venciendo aunque fuera irracionalmente el miedo racional a algo tan antinatural como volar.