Antiamor y el tunel del odio II

March 22, 2007

(cont. Antiamor y el tunel del Odio…)

Marta también perteneció a rayuela una vez….conocio a un argentino que cruzo el charco buscando a su maga, pero solo la encontró a ella. Durante mucho tiempo jugaron a ser la Maga y Horacio, y poco a poco se fueron metiendo en el túnel de paredes pegajosas, hasta que un día él se dio cuenta de que Marta no era su maga y ella, de que no quería serlo.
  
Después de eso, él se construyo un túnel propio, grande y espacioso, por si algún día encontraba a su maga y ella le dio un par de manos de pintura al suyo, puso flores….y abrio una ventana para que entrara el aire fresco.
 
Un día, distraída, pensando en cebollas que hablan, Marta se asomo a la ventana y le vio. Que coincidencia su túnel corría paralelo al suyo (siempre pensaron que sus autopistas nunca se cruzarían), así que le invito a tomar café y él le ayudo a regar las plantas.
 
Desde entonces han ido abriendo nuevas ventanas entre sus túneles desde las que se miran en la distancia. A veces, Marta le invita a tomar café, y desea que no se vaya nunca, pero él siempre le recuerda que no puede olvidarse de regar las plantas. A veces es al revés y es Marta la que le pide que abra las ventanas para respirar.
 
Incluso han abierto una puerta para poder cenar juntos. Han aprendido a vivir con sus túneles, a compartir los descansillos y a mimar sus espacios (esas parcelas de flores que cuidan en soledad), para que las paredes puedan respirar y no se llenen de musgo otra vez. Al final creo que el se ha dado cuenta de que no es a la maga a quien buscaba y Marta, supongo, que he encontrado la belleza en aquel personaje que nunca entendio (por mas que releyera Rayuela una y otra vez)