Artista invitado
July 19, 2007"Cuenta el viejo Vizcacha, cuando toma una o dos copas de más y no está la Eulogia que lo mira de reojo desacreditando su relato, que en un mundo lejano llamado Betelgeuse existe un ser con tres cabezas. Si bien en un comienzo la idea de tres cabezas puede parecer amenazadora, el viejo dice que era más bien dulce bajo sus dientes afilados. Cada una está unida al cuerpo con un cuello largo y cada una habla un idioma diferente lo que imposibilita la comunicación entre ellas. Asi, por ejemplo, mientras una dice en español que tiene ganas de una tosta con jamón y se pone una corbata larga y muy amarilla, otra recita "take this broken wings and learn to fly all your life", y la ultima, que como loca, grita, mon amour t´en fait pas y se larga a llorar a moco y baba (momento en que la cabeza que habla español le pasa un pañuelo blanco con una flor amarilla en una de las esquinas).
Cuenta el viejo Vizcacha que en algunos zocalos del universo, a este ser lo llamaban Cancerbero y en la nebulosa azul (la que está detras del quinto meteorito de Betelgeuse) Juancho. Más alla de transmitir una imagen de terror y psicopatías diversas, el ser estaba avocado a una única labor: proteger. Basicamente se sentaba entre dos puertas y se quedaba alli intentando poner caras amenazantes que practicaba frente a un espejo mientras recitaba famosos monologos de Shakespeare la cabeza inglesa; la española se reia, todavía un poco ebria de la noche anterior, poniendo parches pausibles a las lagunas de su memoria y la francesa, claramente feminista, se pone coqueta entre mueca y mueca sin entender la indiferencia de sus dos compañeras de cuerpo frente a la causa de la mujer.
Cuenta el viejo Vizcacha que el ser no tenia ni idea de que era lo que se escondia detras de la puerta de metal, debia protegerlo y por ello simplemente estaba alli y como tenia comida, una buena biblioteca y una bodega bien surtida no le incomodaba estar y ser util. Algunos incredulos se preguntaban como se puede proteger algo que no se conoce o no se sabe que o quien es. Sin embargo, se sabe ahora que se protegia un conjunto hermoso, hilariante si bien utilizado y simplemente comico al verlo. Solo otras dos personas en el mundo lo habian visto antes de llegar a tus manos y es capaz de llenar largas tardes con risas, miradas y besos.
Cuenta el viejo Vizcacha que era una familia. En la familia eran tres, papa habia salido un día a buscar comida y no volvio. Los que quedan son amarillos, flotan como algunos sudamericanos exiliados de la politica y tienen una manera de mirar que inspira una ternura celestial. El que los tenga se garantiza, de vez en cuando (porque se cansan si se abusa), un lindo rato con quien tenga cerca. Espero que lo disfrute y, cualquier cosa, no dejan de reclamarle lo que estimen necesario al viejo Vizcacha o hablar directamente con la Eulogia pero cuidado porque tiene, a veces, la extraña mania de regalar abrazos y besos."
Gracias por prestarme este relato mi niño, un beso.
